Dar ejemplo
Los niños comen y se mueven como lo ven en casa: el ejemplo de los padres suele tener más efecto que cualquier norma.
Ausführlich erklärt
Los niños aprenden imitando, y en la comida y el movimiento, los padres son el modelo más importante. Lo que haces pesa más que lo que dices: si en la cena comes verdura, bebes agua y dejas el móvil a un lado, apenas tienes que decir nada. Si obligas a tu peque a comer ensalada mientras tú solo comes pasta, luchas contra tu propio ejemplo.
La investigación lo confirma: la cantidad de fruta y verdura que comen los padres es uno de los indicadores más fiables de cuánta comerán sus hijos. En el estudio KiGGS del Instituto Robert Koch, los hijos de padres deportistas hacen deporte con más frecuencia. Y los niños cuyos padres desayunan con regularidad también desayunan más a menudo.
Dar ejemplo no significa hacerlo todo perfecto. Significa hacer visible y natural el comportamiento que se desea: sentarse juntos a la mesa, hablar de la comida con placer, moverse con alegría, comer también un trozo de tarta de vez en cuando, sin mala conciencia y sin comentarios sobre las calorías. Los niños adoptan la actitud, no solo la acción.
El lenguaje es especialmente importante: los niños oyen muy bien frases como «Tengo que adelgazar», «Me sobran kilos» o «Eso no me lo puedo permitir» y se las aplican a sí mismos. Habla de fuerza, energía y sabor en lugar de peso. Si quieres adelgazar, hazlo con discreción: una cocina más sana beneficia a toda la familia sin que ningún niño aprenda la palabra «dieta».
Y además: los modelos también pueden crecer. A los niños les encanta ver cómo sus padres prueban algo nuevo, empiezan un deporte o cocinan una verdura por primera vez. Ese «aprendemos juntos» suele ser más eficaz que un modelo que ya lo sabe todo.