Evitar el desperdicio alimentario
Evitar el desperdicio alimentario significa salvar de la basura lo que aún se puede comer: en casa, planificando, conservando bien y aprovechando las sobras; fuera de casa, compartiendo.
Ausführlich erklärt
Según el Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura de Alemania (BMEL), cada año acaban en la basura en Alemania unos 11 millones de toneladas de alimentos, alrededor del 59 % en los hogares, lo que equivale a unos 78 kilos por persona. Evitar el desperdicio empieza justo ahí: en la compra, en la conservación y en lo que hacemos con lo que sobra.
La palanca más importante es sorprendentemente poco espectacular: mirar en el frigorífico y en la despensa antes de ir a comprar, y hacer la compra con lista. Lo que más se tira son frutas y verduras, pan y bollería, y restos del plato. Si compras menos cantidad pero más a menudo, tirarás menos; los envases grandes solo compensan con productos que aguantan, como el arroz, las lentejas o los congelados.
Segunda palanca: la fecha de consumo preferente no es una fecha para tirar. El yogur, el queso, la pasta o el chocolate suelen estar perfectos mucho tiempo después. Mira, huele, prueba: tus sentidos son mejores jueces. Solo la fecha de caducidad («fecha de caducidad») de la carne picada, el pollo fresco o el pescado crudo no deja ningún margen.
Tercera palanca: las sobras son ingredientes. La verdura mustia se convierte en sopa o en verdura al horno; el pan duro, en pan rallado, picatostes o torrijas, y los plátanos muy maduros, en bizcocho de plátano. Congelado, casi todo espera pacientemente su momento. Para las familias, un «día de las sobras» fijo a la semana es una forma divertida de hacerlo: ¿qué nos queda y qué hacemos con ello?
Si quieres hacer más, hay iniciativas y aplicaciones a través de las cuales tiendas y vecinos ofrecen los alimentos que les sobran. Y un efecto secundario que ayuda a adelgazar: si valoras los alimentos, comes de forma más consciente, y no te lo terminas todo solo porque no te gusta tirar comida. Las sobras van al táper, no a la barriga.